Cómo transmitir el placer de la lectura a los niños

Desde bien pequeñitos inculcar el hábito de la lectura a nuestros hijos, debe ser una tarea de primer orden, para asegurar, de cierto modo, que en el futuro sepan apreciar los grandes clásicos de la literatura universal.

Los especialistas en educación, siempre opinan que el placer de la lectura en los más pequeños, si bien es un plan que los propios colegios potencian, es parte de la educación familiar, aunque siempre pienso que leer es un gusto muy particular que nace con el individuo.

La lectura pondera en los más jóvenes que mejoren la forma de expresarse y a erradicar en un futuro las faltas de ortografía, muy frecuentes en estas sociedades modernas, ya que la mayoría solo escribe mediante sus dispositivos móviles, o tabletas electrónicas y no practican la gramática.

En muchos países los sistemas escolares aún siguen estando muy distantes de lo que los niños y jóvenes necesitan, no se puede negar el progreso, ni reprimir el uso de determinado  equipo, se deben de crear estrategias que avalen estas prácticas tecnológicas, siempre de una forma correcta y que contribuya considerablemente a la formación de los niños y niñas, esto último si hay que tenerlo bien claro.

Para que los pequeños de casa gusten de la lectura, debes de inculcarles explicándole que es lo mejor para ellos, pero piensa un segundo que los niños son imitadores de los padres por excelencia, sé tú el ejemplo claro de casa, si te ven leyendo, pensarán que es lo correcto y no solo te preguntarán que haces, sino que con tu ayuda, harán lo mismo.
Otras cosillas que puedes hacer para transmitir el placer de la lectura a los niños, es vincularlos a talleres de literatura para su edad y otro recorrido muy espectacular será llévarlos de paseo a una biblioteca y si por azares hace mucho que no vas, pues será un paseo para los dos.
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Hay que siempre hablarles del significado de lectura, de lo útil que resultará leer un libro, de cualquier género, y de escribir. A los más chicos, siempre les resulta que tengan bastantes ilustraciones, a medida de que pase el tiempo esta obsesión por lo gráfico irá quedando atrás, pero con o sin ilustraciones, un buen libro forma parte del universo histórico e imaginativo que nos rodea, es vital para la posterior compresión de las cosas de la vida, haber consultado de pequeños una buena bibliografía.

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